UE | RSF se retira de las negociaciones sobre el Código de Buenas Prácticas de la UE en materia de IA

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La tercera versión del Código de Buenas Prácticas del reglamento europeo sobre inteligencia artificial, la AI Act, sigue siendo insuficiente. Tras seis meses de negociaciones sin avances significativos, Reporteros Sin Fronteras (RSF) denuncia la falta de garantías para el derecho a la información y la excesiva influencia de la industria tecnológica en el proceso. En consecuencia, la organización ha decidido retirarse de la redacción del texto y abandonar la mesa de negociaciones.

Tras tres meses de negociaciones bajo la creciente presión de los gigantes tecnológicos, la Oficina Europea de la IA publicó el 11 de marzo de 2025 la tercera versión del Código de Buenas Prácticas de la Ley de IA. La conclusión es clara: las cuestiones vinculadas a la gestión de la información han sido excluidas de lo que debería ser una herramienta de autorregulación, destinada a que los desarrolladores de inteligencia artificial demuestren su adherencia a los principios establecidos en el reglamento europeo, en vigor desde el 1 de agosto de 2024.

El texto ignora por completo la protección de la información fiable: el derecho a la información ni siquiera se menciona. Tampoco aborda los riesgos del desarrollo no regulado de la IA para la veracidad de la información, como los deepfakes (imágenes o vídeos editados con IA), la proliferación de sitios web automatizados de noticias falsas o la desinformación integrada en chatbots. Además, los derechos fundamentales, incluidos los riesgos estructurales para la integridad de las elecciones democráticas, quedan relegados a un apéndice de carácter opcional.

Ante la falta de perspectivas de que estas cuestiones fundamentales sean incluidas en la versión final del texto, prevista para mayo, RSF, que formó parte del proceso de redacción de la normativa, ha anunciado su retirada de la mesa de negociaciones.

«RSF ha optado por cerrar la puerta a un proceso que está destinado al fracaso. La normativa no incluye una sola medida concreta para combatir los riesgos que la inteligencia artificial representa para el acceso a información veraz. Las cuestiones democráticas no pueden ser relegadas a un segundo plano, como sucede actualmente. Defender el derecho a la información no es una opción; resulta inaceptable que un texto europeo, aunque provisional, lo pase por alto de esta manera. No hemos sido escuchados, y no seremos cómplices en este proceso. En lugar de respaldar un frágil intento de autorregulación impulsado por la Comisión, las instituciones deben asumir su responsabilidad y asegurar una regulación democrática de las tecnologías que definirán el futuro del periodismo.»

Thibaut Bruttin |  Director General de RSF

Desde diciembre de 2024, RSF ha expresado sus exigencias por todos los medios posibles: a través de comunicaciones públicas, participación en reuniones temáticas, contacto directo con los presidentes de los grupos de trabajo y contribuciones al texto. En febrero de 2025, durante las consultas sobre la segunda versión del documento, la organización denunció la ausencia de medidas concretas para proteger el periodismo y garantizar el acceso a información fiable en el nuevo ecosistema de la IA. La tercera versión del reglamento no corrige esta deficiencia, una omisión aún más preocupante considerando el papel cada vez más influyente de los sistemas de IA en la propagación de desinformación.  

Para RSF, el propósito del Código era precisamente subsanar las lagunas del Reglamento sobre IA y obligar a los desarrolladores a mitigar los riesgos estructurales relacionados con la información. Sin embargo, es evidente que esa ya no es una de las prioridades del texto.