Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha documentado ocho casos de periodistas que fueron agredidos, amenazados o despojados de su equipo por miembros de organizaciones criminales el 22 de febrero de 2026, mientras cubrían los disturbios violentos que siguieron al operativo federal que abatió al líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”. Hacemos un llamado a las autoridades mexicanas para que lleven a cabo una investigación eficaz sobre estos hechos y adopten medidas urgentes para proteger a la prensa del país, que trabaja en un entorno extremadamente peligroso.
Tras la muerte, a manos de fuerzas de seguridad mexicanas, del líder del CJNG —uno de los mayores grupos criminales de México incluido en la Lista de Depredadores de la Libertad de Prensa 2025 de RSF—, los periodistas que cubrían los narcobloqueos y los enfrentamientos del cartel con las fuerzas estatales fueron atacados por miembros del crimen organizado. Hasta el momento, RSF ha podido verificar ocho incidentes, que incluyeron disparos dirigidos contra vehículos de prensa, palizas, robo de cámaras y teléfonos móviles, y amenazas graves. La mayoría de estos casos ocurrieron en los estados de Jalisco, Sinaloa y Tamaulipas.
La presidenta Claudia Sheinbaum aún no se ha pronunciado sobre los ataques a la prensa, a pesar de haber firmado un compromiso elaborado por RSF para proteger la libertad de prensa y la seguridad de los periodistas. Desde que asumió la presidencia, hay poca evidencia de que ese compromiso se haya traducido en acciones concretas.
Los ataques contra periodistas por parte de miembros de grupos del crimen organizado tras el asesinato del líder del CJNG no solo interrumpieron la cobertura de una crisis de enorme interés público, sino que confirmaron la alarmante normalización de la violencia contra la prensa en México durante más de una década. RSF condena enérgicamente estos actos violentos y reitera que informar no debe convertirse en un riesgo cotidiano. Hacemos un llamado a las autoridades mexicanas para que implementen medidas operativas inmediatas y verificables para proteger a la prensa en el terreno durante episodios de violencia: coordinación y canales de alerta para los equipos periodísticos, garantías para que los reporteros puedan desplazarse con seguridad en zonas críticas sin obstaculizar su labor informativa, atención rápida a las denuncias, asistencia y protección a las víctimas, y preservación de pruebas para investigaciones diligentes.
Artur Romeu. Director, de RSF América Latina
Al menos ocho ataques registrados por RSF
En Jalisco, el reportero Otoniel Martínez, del canal de televisión Azteca Noticias, declaró públicamente que el vehículo en el que viajaba con su equipo fue alcanzado por disparos durante la cobertura; afortunadamente, no se reportaron heridos. En el mismo estado, la periodista Lupita Martínez, del medio digital Vallarta Al Momento, fue despojada de su automóvil con arma de fuego mientras cubría la noticia. En Sinaloa, los periodistas Belizario Reyes y Juvencio Villanueva, ambos del periódico Noroeste, fueron agredidos mientras informaban. Este medio informó a RSF que ambos fueron golpeados y despojados de sus equipos.
En Tamaulipas, la periodista Guadalupe Castorena, del periódico El Mañana de Reynosa, fue despojada de su vehículo y de su equipo mientras cubría el desarrollo de los bloqueos. En Reynosa, el periodista Jesús Humberto González, del medio digital Cambio Press, dijo a RSF que fue retenido brevemente por miembros del crimen organizado en un punto de control. Allí, amenazaron al periodista y a su familia, que lo acompañaba cuando él se detuvo a grabar los hechos para su medio. Posteriormente fue liberado, pero informó a RSF de que fue agredido físicamente.
En Guanajuato, compañeros del periodista Ian Martínez, del periódico Correo, dijeron a RSF que fue amenazado por hombres que viajaban en una camioneta y le ordenaron dejar de cubrir los hechos. En Michoacán, RSF verificó un octavo caso de intimidación contra un periodista que solicitó permanecer en el anonimato por razones de seguridad. Este reportero recibió una llamada anónima en la que fue amenazado para que no publicara información sobre lo que estaba ocurriendo.








