
RSF condena el veto de Israel a la periodista española Queralt Castillo y la difusión de su caso para señalarla, y advierte de presiones crecientes sobre periodistas extranjeros
La organización denuncia al menos dos denegaciones más de visados a periodistas europeos por parte de las autoridades israelíes desde julio de 2025 y considera que la difusión intencionada del caso de Queralt Castillo constituye un “aviso a navegantes”. Además, manifiesta su rechazo a las demandas intimidatorias en curso de la asociación ACOM contra varios periodistas en España.
El 20 de enero, la periodista española Queralt Castillo, especializada en información internacional, migración y derechos humanos, solicitó autorización para trabajar sobre el terreno ante la Oficina de Prensa del Gobierno israelí (GPO), aportando toda la documentación requerida. Ante la demora en la respuesta, a mediados de abril consultó el estado de su solicitud y fue informada de que el permiso le sería denegado. Pocos días después, recibió una comunicación oficial: no solo se le rechazaba la acreditación como periodista, sino que se le prohibía la entrada en el país, según un documento adjunto de la autoridad de inmigración. “Pensé en alegar, pero no le di más vueltas. Creí que al estar en medio de un conflicto bélico podía haberse cerrado la entrada a periodistas. Todo cambió cuando un par de días más tarde me empezaron a llegar mensajes de compañeros/as periodistas para preguntarme sobre el asunto y si estaba bien. Yo no lo había hablado con nadie; más que con la gente de mi periódico”, explica Queralt Castillo a RSF.
Las preguntas de sus colegas de profesión se debían a que el Ministerio israelí de la Diáspora y la Lucha contra el Antisemitismo había emitido un comunicado, distribuido a grupos de periodistas internacionales, en el que acusaba a la periodista de “antisemitismo”, de apoyar el movimiento BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) y de haber utilizado la expresión “genocidio” en sus artículos. El comunicado sustenta estas acusaciones citando publicaciones de la periodista en redes sociales, frases extraídas de sus artículos e incluso retuits en X. “No entiendo esta decisión, porque yo no soy una persona relevante; sino una persona anónima que hace su trabajo. El hecho de hacer público mediante un comunicado ministerial los motivos de denegación de la entrada al país me consta que se había hecho con personajes públicos, pero no había visto este proceder para con los periodistas. Además de sentirme vulnerada, me preocupa que esto tenga consecuencias a la hora de trabajar en otros países”.
La noticia se difundió rápidamente en medios españoles y fue recogida también por medios israelíes e internacionales. El comunicado citaba su nombre y apellidos, su lugar de residencia y los medios para los que trabaja la periodista, dejando claro que “no se permitirá la entrada ni la actividad en su territorio a quienes actúan en contra de Israel, en el marco de su lucha contra el antisemitismo y el movimiento BDS”.
Este caso es muy preocupante, tanto por el señalamiento a Queralt Castillo, que cuenta con todo el apoyo, la protección y el amparo de RSF, como porque supone un claro aviso a navegantes de que esto puede seguir sucediendo con periodistas españoles y de otros países. Es importante que el Gobierno español tome nota de estas prácticas.
Alfonso Bauluz, presidente de RSF España.
Denegaciones a prensa europea
RSF advierte de que este tipo de prácticas, que combinan decisiones administrativas con la exposición pública de periodistas, suponen un mecanismo de presión incompatible con los estándares internacionales de libertad de prensa. La organización tiene constancia de al menos otros dos casos recientes de denegación de visados a periodistas europeos. El 8 de enero de 2026, la reportera independiente francesa Khadija Toufik, que ha informado habitualmente desde Israel y Cisjordania ocupada desde 2023, recibió un correo electrónico de las autoridades israelíes en el que se le informaba de que se le había revocado su autorización electrónica de viaje a Israel. En julio de 2025, al fotorreportero independiente italiano Alessandro Stefanelli se le rechazó de forma similar su acceso a Israel mediante un correo electrónico. Según un documento oficial entregado a Stefanelli y al que ha tenido acceso RSF, la denegación se justificó mediante una nota de la policía israelí en la que se describía su trabajo como “una cobertura mediática parcial contra Israel”, basada “exclusivamente en acusaciones de información crítica y parcial”. El periodista presentó un recurso ante el Tribunal de Apelación de Población y Migración contra esta decisión y está a la espera de una vista el 19 de mayo.
Demandas intimidatorias en España
La organización condena igualmente, como ya hicieron la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) y la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), las demandas intimidatorias interpuestas por la asociación proisraelí ACOM contra los periodistas Ana Iris Simón (El País, Onda Cero, Espejo Público…), Silvia Intxaurrondo (RTVE), Antonio Maestre (La Marea, La Sexta) y Raquel Ejerique (ElDiario.es). RSF enmarca estas acciones, junto con el caso de Queralt Castillo, en una creciente presión sobre el periodismo español, que incluye tanto decisiones institucionales del Gobierno israelí, como acciones judiciales impulsadas por organizaciones afines.







