Día Mundial del Medio Ambiente: las diez amenazas al periodismo que coartan la información sobre los desafíos medioambientales

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Amenazados, silenciados y, en ocasiones, asesinados: los periodistas que cubren temas medioambientales se exponen a graves riesgos. Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra el 5 de junio —fecha que coincide con el aniversario del asesinato del periodista medioambiental Dom Phillips en la Amazonía brasileña, en 2022—, Reporteros Sin Fronteras (RSF) alerta sobre las múltiples amenazas que se ciernen sobre estos reporteros y reporteras en todo el mundo, y lista los diez obstáculos más recurrentes en su trabajo. La organización hace un llamamiento a una mayor protección de estos periodistas y del derecho a la información, condición indispensable para una acción ambiciosa y eficaz contra el cambio climático y sus consecuencias.

La lucha contra el cambio climático exige la defensa de una información fiable y libre, y la protección de quienes la producen superando numerosos riesgos. No se puede pretender defender el medio ambiente mientras se permite que los periodistas que cubren estos temas sean amenazados, acosados y asesinados. Sin libertad de prensa, no puede haber una acción climática digna de ese nombre.

Anne Bocandé, directora editorial de RSF.

En un contexto en el que las consecuencias del cambio climático se multiplican y los daños al medio ambiente suscitan un interés creciente por parte del público, al tiempo que la desinformación se recrudece, el papel de los periodistas en estos temas nunca ha sido tan crucial. Sin embargo, en todo el mundo, investigar cuestiones medioambientales supone enfrentarse a obstáculos específicos: acceso restringido al terreno, fuentes silenciadas, procesos judiciales abusivos, violencia física o campañas de acoso. Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, RSF destaca las diez principales amenazas que debilitan el periodismo medioambiental, con ejemplos destacados de los últimos meses.

Diez amenazas para silenciar el periodismo medioambiental:

  1. Zonas de acceso prohibido

Antes incluso de sacar su libreta o su cámara, los periodistas especializados en medio ambiente se topan a menudo con un obstáculo de gran envergadura: el acceso al terreno. Ya sean emplazamientos cerrados, bajo vigilancia o situados en zonas aisladas, los lugares que pretenden documentar les suelen estar vetados. En el oeste de Ghana, el corresponsal de las cadenas Channel One TV y Citi FM, Akwasi Agyei Annim, que realizaba una cobertura con Henry Fynn Emil y Jacob Adu-Baah, de Angel TV y ABC News, respectivamente, fueron amenazados, agredidos e impedidos de filmar la explotación ilegal de un terreno agrícola por parte de mineros, en febrero de 2025.

Esta realidad es aún más preocupante si se tiene en cuenta que casi dos tercios de los recursos naturales mundiales se extraen en países donde la libertad de prensa está gravemente amenazada. En algunos países, como Arabia Saudí o China, las zonas de extracción están prácticamente cerradas para los periodistas debido a las restricciones impuestas a la prensa. En otros lugares, son los conflictos armados los que hacen que el terreno sea inaccesible. La República Democrática del Congo (RDC) y varios países del Sahel constituyen un ejemplo llamativo: ricos en recursos naturales pero devastados por la inseguridad, estos territorios hacen que el periodismo medioambiental resulte extremadamente difícil, si no imposible.

  1. Información bajo llave

El acceso a la información constituye otro frente de batalla para los periodistas medioambientales. Nada más regresar a la Casa Blanca, Donald Trump emprendió un desmantelamiento de la información pública medioambiental en Estados Unidos. A finales de enero de 2025, se eliminaron miles de páginas alojadas en las webs de agencias federales, entre ellas las de la Agencia de Protección Ambiental (EPA). Este silenciamiento de datos de interés público vulnera el derecho a la información, tanto para los periodistas como para los ciudadanos. Las plataformas digitales también pueden convertirse en instrumentos de censura. En la India, una investigación en vídeo publicada por Environmental Reporting Collective —una red de periodistas y medios dedicados a investigaciones colaborativas sobre delitos medioambientales— acerca del desplazamiento forzoso de una comunidad dalit por la construcción de un centro de datos fue bloqueada en Instagram tras una notificación del Gobierno basada en la Ley de Tecnologías de la Información. Una medida de censura inaceptable.

  1. Fuentes amenazadas

El periodismo medioambiental se basa en gran medida en fuentes que, cuando aceptan testificar, se exponen a numerosos riesgos de represalias. Varios activistas camboyanos que aparecían en un reportaje de la cadena de televisión francesa France 24 —calificado de “información falsa” por el Ministerio de Medio Ambiente de Camboya— fueron detenidos y posteriormente puestos en libertad a condición de cesar todo contacto con periodistas extranjeros. Por su parte, el periodista medioambiental británico Gerald Flynn, también presente en el documental, fue incluido en una lista negra en noviembre de 2024, lo que le prohíbe de facto regresar a Camboya.

  1. Ciberacoso 

Las plataformas digitales son auténticas herramientas de intimidación contra los periodistas. Ataviada con un uniforme ruso en fotomontajes y acusada de llevar a cabo investigaciones falsas en beneficio de Moscú, la periodista independiente ucraniana Olena Mudra fue vícitma de una campaña de difamación en línea en junio de 2025, tras la publicación de varias investigaciones sobre un controvertido proyecto eólico en las montañas de los Cárpatos, en Transcarpatia, al oeste de Ucrania.

  1. Redacciones saqueadas

Las instalaciones de los medios tampoco se libran de las presiones. El 5 de enero de 2026, unos cincuenta ostricultores incendiaron la puerta de entrada a la sede del diario francés Midi Libre en Saint-Jean-de-Védas, en el sur de Francia, después de que el periódico se hiciera eco de la prohibición de vender ostras del estanque de Thau. Ante estos actos de violencia, el director, Olivier Marino, recordó que informar sobre una prohibición sanitaria es “un deber de información y de salud pública”.

  1. Acciones judiciales intimidatorias

Para silenciar a los periodistas, algunos de los implicados en sus investigaciones recurren a la vía judicial. Los procedimientos intimidatorios —demandas abusivas destinadas, no a obtener justicia, sino a amedrentar a los profesionales de los medios, agotarlos psicológica y económicamente y, en última instancia, neutralizar cualquier crítica sobre temas de interés general— se utilizan cada vez más contra los periodistas que cubren temas medioambientales.

En Francia, un actor clave del lobby porcino bretón demandó al medio de investigación Splann! tras una investigación publicada en mayo de 2024. El procedimiento fue finalmente anulado un año después por la sala de instrucción de Rennes, lo que ilustra el carácter intimidatorio de este tipo de recursos.

  1. Violencia física durante las manifestaciones

Ser periodista y ser identificado como tal ya no protege: las detenciones en el contexto de manifestaciones se multiplican, también cuando se trata de cubrir temas medioambientales. A pesar de contar con su carné de prensa, el periodista Sumit Jha fue detenido en India por la policía a finales de marzo de 2025, mientras cubría las manifestaciones contra la tala de terrenos boscosos en el campus de la Universidad de Hyderabad, en Telangana.

  1. Detenciones

En varios países, cubrir temas medioambientales puede llevar al periodista directamente a la cárcel. En Birmania, la documentalista y reportera Shin Daewe, conocida por su trabajo sobre cuestiones medioambientales y las consecuencias de la guerra civil, fue detenida en octubre de 2023 mientras trabajaba en un documental. Acusada injustamente de “apoyar al terrorismo” por la junta militar, fue condenada a cadena perpetua en enero de 2024, pena que posteriormente se redujo a quince años de prisión. Según sus familiares, sufrió repetidos interrogatorios y actos de tortura durante su detención. Tras 915 días encarcelada, fue finalmente puesta en libertad en abril de 2026, en el marco de una amnistía.

  1. Amenazas de muerte y asesinatos

Este 5 de junio se cumple el cuarto aniversario del asesinato del periodista británico Dom Phillips y del indigenista brasileño Bruno Pereira en la Amazonía de Brasil. Las nueve personas imputadas por la policía federal por este crimen, cometido en el valle del Javarí, siguen a la espera de ser juzgadas. En Turquía, el periodista y documentalista medioambiental Hakan Tosun falleció el 13 de octubre de 2025 en Estambul, tres días después de haber sido víctima de una agresión de extrema violencia. Conocido por sus documentales dedicados al medio ambiente, las políticas urbanísticas y los movimientos sociales, llevaba varios años investigando los conflictos relacionados con la ordenación del territorio. En Mozambique, el periodista de la cadena privada STV Carlitos Cadangue, se libró de un intento de asesinato el 4 de febrero de 2026. Llevaba varios meses documentando actividades ilegales relacionadas con la explotación minera y había revelado la presunta implicación de varios actores en estos tráficos.

  1. Exposición a los riesgos climáticos

Cubrir temas medioambientales también supone estar directamente expuesto a las consecuencias del cambio climático. Ciclones, inundaciones, incendios o sequías ponen en peligro a los periodistas sobre el terreno y debilitan a las redacciones locales, que a menudo se encuentran en primera línea para informar a la población. En Mayotte, el ciclón Chido, que azotó el archipiélago en diciembre de 2024, devastó las redacciones locales al igual que el resto del territorio, paralizando de forma duradera la cobertura de la catástrofe. En Brasil, las inundaciones que asolaron el Rio Grande do Sul en la primavera de 2024 también afectaron de lleno a los medios de la región: redacciones inundadas, material dañado, reportajes que se volvieron peligrosos. Según RSF, más del 70 % de los medios de ese Estado carecían de un plan de emergencia.

Para ayudar a los profesionales de la información a afrontar mejor estos riesgos, RSF ha publicado una guía práctica para la cobertura de crisis climáticas y sus consecuencias, estructurada en cinco apartados, desde la resiliencia climática hasta las recomendaciones de seguridad y equipamiento sobre el terreno.