El exilio de periodistas se dispara en todo el mundo: el número de países de origen se duplica en cinco años según RSF

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mapa de países que acogen

Con motivo del Día Mundial de los Refugiados, que se celebra este 20 de junio, Reporteros Sin Fronteras (RSF) publica el mapa de periodistas en el exilio a los que la organización ha brindado apoyo desde 2021. En un contexto internacional marcado por las tensiones políticas y de seguridad, el número de países de los que los periodistas se ven obligados a huir se ha duplicado en cinco años, según datos de RSF. Los profesionales afectados —más de 1.400 de al menos 65 países— quieren seguir informando, pero los peligros de ejercer su labor y las limitaciones de las políticas de acogida se anteponen a su vocación.

677 periodistas afganos, 160 rusos, 101 birmanos y cientos más procedentes de cerca de 60 países diferentes… Entre 2021 y 2025, el exilio ha afectado a sectores enteros del periodismo independiente en todo el mundo. Según los datos del Área de Asistencia de RSF Internacional, 65 países han registrado al menos una salida de un periodista forzado al exilio; en 20 de ellos, al menos diez periodistas han tenido que abandonar su país.

Lejos de limitarse a una sola región del mundo, este fenómeno sigue extendiéndose. En los últimos cinco años, el número de países que expulsa a sus periodistas se ha duplicado, pasando de 19, en 2021 a 40, en 2025. Durante el mismo periodo, el número de periodistas exiliados que se han beneficiado de la ayuda de RSF se ha mantenido en un nivel elevado: 235 en 2021 y 243 en 2025.

mapa de países que acogen

Enlace al mapa interactivo: https://public.flourish.studio/visualisation/29251752/

El agravamiento de las crisis políticas y de seguridad en varias regiones del mundo es una de las claves para entender por qué se disparan los países de salida:

América Latina: auge del clima de violencia política y criminal

La inestabilidad de las instituciones, la presión de los cárteles sobre el periodismo independiente y el endurecimiento autoritario de regímenes como los de El Salvador o Venezuela alimentan una dinámica especialmente preocupante: desde el 1 de enero de 2026, ya han sido asesinados seis periodistas en México, Colombia y Guatemala. Para no correr una suerte similar, decenas de periodistas han emprendido el camino del exilio en Latinoamérica. Sin embargo, estos casos siguen siendo de los más difíciles de cuantificar: en contextos tan degradados, los datos de Asistencia de RSF solo reflejan una parte del fenómeno.

“Llegué a España con miedo y desorientada tras un exilio reciente, pero esta experiencia me devolvió las ganas de seguir haciendo periodismo. Después de casi cinco años ocultando mi identidad por temor a la persecución, volví a firmar mis trabajos y recuperé la confianza en mi futuro profesional.“, comenta una de las periodistas de acogida este año en España.

Reporteros Sin Fronteras: refugio para periodistas perseguidos

Desde hace 30 años, Reporteros Sin Fronteras España desarrolla programas de protección y acogida para periodistas amenazados, perseguidos o forzados al exilio, especialmente procedentes de América Latina y otros contextos de alto riesgo. A través de su Programa de Acogida y de Espacio Seguro RSF, la organización ofrece estancias temporales en España, ahttps://rsf-es.org/fondo-alicia-gomez-montano-abierta-la-convocatoria-para-una-plaza-en-el-master-de-reporterismo-internacional-de-la-uah-y-rtve-instituto-destinada-a-una-mujer-periodista-en-situacion-de-riesgo-2/poyo psico social, asesoramiento jurídico, acompañamiento profesional y redes de integración para que los periodistas puedan recuperarse y continuar ejerciendo su labor informativa. Además, impulsa la Beca Alicia Gómez Montano y la Beca Miguel Gil Moreno, que facilitan la formación, descanso, el desarrollo profesional y la protección de periodistas en peligro. RSF-España también ha participado activamente en la evacuación y apoyo a periodistas afganas, contribuyendo a su salida segura del país y a su acogida en España. Con estos programas, la organización defiende el derecho a informar y protege a quienes arriesgan su vida por contar la verdad.

Reporteros sin Fronteras va a seguir ayudando y protegiendo a los periodistas perseguidos. Profesionales a los que dictaduras, regímenes totalitarios o crimen organizado quieren silenciar su voz e impedir su trabajo. No importa que hace unos días la Unión Europea  haya decidido restringir el espacio y el apoyo al exilio: nosotros tenemos un compromiso y lo vamos a mantener “, Alfonso Bauluz, presidente de Reporteros sin Fronteras-España

Represión, expulsiones, detenciones: la espiral del exilio afgano

Afganistán se ha convertido en el epicentro mundial del exilio de periodistas desde la caída de Kabul, el 15 de agosto de 2021. En cinco años, 677 periodistas afganos han huido de su país con el apoyo de RSF, lo que supone casi la mitad de los casos registrados por el Área de Asistencia de la organización. Dispersos hoy en 28 países, los profesionales afganos protagonizan una de las mayores hemorragias del periodismo independiente de la historia reciente.

Según las cifras del servicio de asistencia de RSF, el pico de salidas se alcanzó en 2022, con 183 periodistas afganos forzados al exilio, y las repercusiones de este éxodo aún se dejan sentir. En 2025, otros 82 periodistas se vieron obligados a abandonar el país.

Lamentablemente, muchos de estos periodistas siguen sin estar a salvo en el país donde han encontrado un refugio temporal. En Pakistán, en 2023 se puso en marcha una política de expulsión masiva de refugiados afganos, en un contexto de tensiones entre el Gobierno pakistaní y el régimen talibán. Al menos unos cincuenta periodistas fueron devueltos por la fuerza a Afganistán. Los visados de residencia de los exiliados afganos ya casi no se renuevan, lo que los sumerge en la ilegalidad.

“Tras pasar un día entero en un centro de detención de la policía pakistaní, me vi obligado a pagar 115 000 rupias pakistaníes [unos 350 euros] para evitar la expulsión y conseguir mi puesta en libertad. A principios de febrero, el propietario de mi casa me pidió que me marchara”, explicaba en marzo de 2026 a RSF un reportero afgano refugiado en Islamabad.

En Afganistán, el régimen talibán continúa con su control total del espacio público. Cinco periodistas siguen oficialmente detenidos, según los datos del barómetro de RSF. Para los periodistas afganos, las opciones se reducen cada año más: desaparecer del panorama mediático, emprender el camino del exilio o arriesgarse a ser detenidos.

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África subsahariana: deterioro de la seguridad en el Sahel y en la región de los Grandes Lagos

La reanudación de los combates en el este de la República Democrática del Congo (RDC) ha abierto nuevas rutas de exilio. En 2025, 21 periodistas huyeron del país con el apoyo de RSF, la mayoría hacia Burundi y Uganda. En el Sahel, el fenómeno se extiende ahora a una lista cada vez mayor de países —Malí, Chad, Nigeria, Guinea, Burkina Faso…— y avanza de este a oeste desde hace cinco años, hasta Senegal.

Rusia: el Kremlin persigue a los periodistas más allá de las fronteras

La guerra a gran escala contra Ucrania supuso un punto de inflexión brutal: en 2022, en pleno recrudecimiento del régimen contra la prensa independiente, 78 periodistas exiliados recibieron apoyo de RSF, frente a los cuatro del año anterior. En total, desde 2021, 160 periodistas rusos que han recibido asistencia de RSF se han visto obligados al exilio, pero la cifra total de profesionales de los medios que han tenido que huir del país ya era diez veces superior en 2023, según un informe de The Fix y del JX Fund, un fondo de apoyo al periodismo en el exilio creado por RSF.

A medida que el periodismo independiente desaparece del territorio ruso, las redacciones en el exilio se convierten en uno de los últimos canales de información libre para la población. Según otro informe de JX Fund y The Fix publicado en 2025, 63 medios rusos independientes con sede en el extranjero siguen activos, a pesar de su fragilidad, debatiéndose entre los recortes de la ayuda exterior estadounidense y las constantes presiones del Kremlin. Los autores del informe estiman que su audiencia oscila entre el 6 % y el 9 % de los adultos rusos, lo que supone varios millones de personas. Para silenciarlos, Moscú traslada ahora la represión fuera de sus fronteras. Entre febrero de 2022 y septiembre de 2025, 66 profesionales de los medios fueron detenidos o condenados en rebeldía a causa de su trabajo, según datos cruzados por RSF con los de Justice for Journalists (JFJ).

 

Egipto y Turquía: acoger sin proteger la libertad de prensa

En varios países, la acogida de periodistas que huyen de zonas de conflicto coexiste con el exilio de reporteros nacionales críticos con el poder. Egipto ilustra esta ambivalencia: desde 2021, al menos 31 periodistas apoyados por RSF, en su mayoría sudaneses y palestinos, han encontrado refugio allí.

Algunos siguen informando desde el país, como los medios sudaneses que se han establecido allí. En total, se calcula que más de 300 periodistas han huido del conflicto que azota Sudán hacia Egipto. Sin embargo, estos medios siguen bajo la amenaza de la censura del Gobierno sudanés, con la ayuda de su aliado egipcio. “El equipo de Sudania 24 ha sido objeto de actos de intimidación, que van desde la expulsión del país hasta amenazas de muerte y campañas de difamación, en particular el presentador del programa, que recibió presiones para publicar un comunicado de apoyo al ejército sudanés”, declaraba, bajo anonimato, un periodista de la cadena de televisión a RSF en 2025.

Por otra parte, al menos 11 periodistas también han huido de Egipto durante el mismo periodo. Bajo la dictadura militar del presidente Abdel Fattah al Sisi, el país sigue siendo, a pesar de recientes liberaciones como la de Alaa Abdel Fattah, una de las mayores cárceles de periodistas del mundo: 18 se encuentran actualmente en prisión por haber hecho su trabajo.

Más al norte, Turquía vive una dinámica similar. Como centro regional de acogida de refugiados, ha asistido al reasentamiento de 46 periodistas exiliados de Afganistán, Palestina o Siria desde 2021. Pero para los propios periodistas de Turquía, trabajar con total independencia sigue siendo un gran reto. Al menos diez de ellos, según los datos del Área de Asistencia de RSF (una cifra probablemente muy inferior a la realidad, que asciende a varias decenas), huyeron del país entre 2021 y 2025.

Myanmar: la junta militar quiere silenciar a la prensa

En cuatro años, más de un centenar de periodistas apoyados por RSF se han visto obligados a huir del país. Desde el golpe de Estado de febrero de 2021, la junta militar birmana lleva a cabo una represión implacable contra la prensa. Siete periodistas y defensores de la libertad de prensa han sido asesinados. En total, unos 300 periodistas birmanos han encontrado refugio en Tailandia para huir de este clima de terror. Las condiciones son especialmente precarias para estos exiliados, ya que la mayoría trabaja por salarios muy bajos, sin estatus legal ni cobertura sanitaria.

Como respuesta, RSF ha prestado ayuda de emergencia a más de 350 periodistas birmanos, tanto a los que siguen en el país como a los que se encuentran en el exilio, y puso en marcha, en octubre de 2024, desde Tailandia, el Myanmar Press Freedom Project.

Unas políticas de acogida deficientes para para proteger a los guardianes de la desinformación

periodistas trabajandofoto:  Foto:Roger H. Goun

RSF formula diez recomendaciones dirigidas a los países que acogen a periodistas exiliados, distribuidas en tres ejes principales: la protección jurídica, el apoyo financiero y el refuerzo de sus capacidades.

  1. REFORZAR LAS GARANTÍAS JURÍDICAS
  • Conceder visados de larga duración para ofrecer una protección inmediata y renovable a los periodistas en peligro y a sus familias.
  • Facilitar la expedición de permisos de residencia y de trabajo de larga duración para que los periodistas exiliados puedan reasentarse más fácilmente y reanudar su actividad en el país de destino, especialmente cuando sea poco probable un regreso rápido a su país de origen.
  • Establecer mecanismos de alerta a las fuerzas policiales por parte de los periodistas amenazados en caso de represión transnacional.
  • Adoptar una legislación que obligue a las plataformas a responder ante el ciberacoso a periodistas, con el fin de proteger a los reporteros exiliados contra la represión transnacional y los abusos en línea.
  1. APOYAR LA VIABILIDAD FINANCIERA
  • Financiar los programas ya existentes, como el Journalism in Exile Fund, con el fin de favorecer la transición de una financiación por proyectos a una financiación operativa estructural y sostenible para los medios de comunicación en el exilio.
  • Facilitar el registro de los medios de comunicación en el exilio y prever exenciones fiscales y subvenciones públicas para estos medios durante sus primeros años de desarrollo.
  • Financiar y promover centros operativos que ofrezcan a los medios en el exilio espacios de coworking, herramientas de producción y programas de mentoría, como “Voces en el exilio”, en Francia.
  1. REFORZAR LAS CAPACIDADES DE LOS MEDIOS EN EL EXILIO
  • Apoyar el desarrollo y la adopción compartida de tecnologías de elusión, como el paquete de canales vía satélite Svoboda o el proyecto Collateral Freedom, con el fin de ayudar a los medios en el exilio a romper el muro de la censura estatal en su país de origen.
  • Fomentar que los medios en el exilio se comprometan a un proceso de certificación de sus prácticas editoriales —en particular mediante la adhesión a estándares internacionales como la Journalism Trust Initiative— con el fin de protegerlos de presiones externas que puedan comprometer su integridad periodística.
  • Financiar programas de formación que permitan a los periodistas exiliados seguir desarrollando sus competencias en ámbitos como la ciberseguridad, la gestión jurídica y financiera, la seguridad digital, la investigación con fuentes abiertas, la medición de audiencias, etc.